Carta traducida de Obama: Así se ve un feminista

Carta traducida de Obama: Así se ve un feminista

La semana pasada el Presidente de los EEUU, Barack Obama, escribió una carta en la revista Glamour titulada: Así se ve un feminista. Nos pareció grandioso que un alto líder mundial se haya establecido públicamente como feminista, y lo que esto en realidad significa. Aclarando, que aunque se ha llegado muy lejos, aún falta más por recorrer. Aunque tal vez la razón haya sido el apoyo a la candidatura de Hillary como se puede ver muy-muy al final, si presenta una clara vista a lo que es el feminismo. Por esta razón abajo la carta traducida al español:

Hay muchos aspectos difíciles al ser Presidente. Pero, también hay muchos beneficios. Conocer a personas extraordinarias alrededor del país. Tener una oficina donde puedes lograr hacer la diferencia en la vida de una nación. Air Force One.
Pero, tal vez el regalo más inesperado de este trabajo ha sido vivir arriba del mercado. Por muchos años mi vida fue consumida por largos viajes, de mi casa en Chicago a Springfield, como un senador estatal, y luego a Washington como un senador de los EEUU. Muchas veces significó que tuve que trabajar más duro para ser el tipo de esposo y padre que quiero ser.
Pero los últimos siete años y medio, el viaje ha sido reducido a 45 segundos, el tiempo que me toma caminar de mi sala a la Oficina Oval. Como resultado he podido pasar más tiempo viendo a mis hijas crecer en mujeres inteligentes, graciosas, amables y maravillosas.
Esto no siempre fue fácil, entre verlas prepararse para salir del nido. Pero algo me hace optimista por ellas, y es que es un momento extraordinario para ser mujer. El progreso que hemos hecho en los últimos 100 años, 50 años, y sí, hasta en los últimos ocho años ha hecho la vida de mis hijas significantemente mejor de lo que fue para mis abuelas. Digo esto no sólo como Presidente, sino también como feminista.
En mi vida hemos ido de un mercado de trabajo que básicamente reducida a las mujeres a unos cuantos y mayormente a posiciones mal pagadas a un momento donde las mujeres no sólo son la mitad de la fuerza de trabajo, pero lideran en todos los sectores desde los deportes, al espacio, a Hollywood a la Suprema Corte. He presenciado como mujeres han ganado la libertad de tomar sus propias decisiones de como vivir sus vidas, sobre su cuerpo, sobre su educación, sobre su carrera, sus finanzas. Se fueron los días que necesitabas a tu esposo para obtener una tarjeta de crédito. De hecho, más mujeres que nunca, casadas o solteras, son financialmente independientes.
Así que no deberíamos menospreciar que tan lejos hemos llegado. Sería de poco servicio a aquellos que pasaron su vida luchando por justicia. Al mismo tiempo, aún hay mucho trabajo que necesitamos hacer para mejorar los prospectos de las mujeres y niñas aquí y alrededor del mundo. Y mientras seguimos trabajando en buenas políticas, para pago igualitario a proteger los derechos reproductivos, hay algunos cambios que no tienen nada que ver con pasar nuevas leyes.
De hecho, el cambio más importante puede ser el más difícil de todos, y es el de cambiar nosotros mismo.
Esto es algo que he hablado con mucha profundidad en junio en el primer evento de la Casa Blanca de mujeres. Aun con lo lejos que hemos llegado, muchas veces seguimos encajonando en estereotipos de como el hombre y la mujer deben comportarse. Una de mis heroínas es la congresista Shirley Chisholm, que fue la primera Afroamericana en correr por la nominación de presidente de partido. Ella una vez dijo: “Los estereotipos emocionales, sexuales, y psicológicos de las mujeres empiezan cuando el doctor anuncia que es una niña.” Sabemos que estos estereotipos afectan como las niñas se ven así mismas empezando de una edad temprana, haciéndolas sentir como si no pueden verse o actuar de cierta manera, que de cierta forma tienen menos valor. De hecho, los estereotipos de sexo nos afectan a todos, sin importar nuestro sexo, identidad de sexo u orientación sexual.
Ahora, las personas más importantes de mi vida siempre han sido mujeres. Crecí con una madre soltera, que pasó mucho tiempo de su carrera trabajando para empoderar mujeres en países en vías de desarrollo. Observé a mi abuela, quien ayudó a criarme, trabajar para subir en un banco hasta toparse con el techo. He visto como Michelle ha balanceado las demandas de una carrera ocupada y criar una familia. Como muchas madres que trabajan, ella se preocupa de las expectativas y el juicio de cómo ella maneja los intercambios, sabiendo que pocos cuestionarían mis decisiones. Y la realidad que cuando nuestras niñas eran jóvenes, estaba a menudo fuera de casa, mientras malabareaba mis responsabilidad de profesor. Miro atrás ahora y veo que mientras ayudé, era usualmente en mi horario y en mis condiciones. La carga iba desproporcionalmente e injustamente donde Michelle.
Así que quiero pensar que estoy bastante consciente en los desafíos únicos que las mujeres enfrentan, y ha formado mi propio feminismo. Pero igual tengo que admitir que cuando eres padre de dos hijas, te vuelves aún más consciente de como los estereotipos de género perviven en nuestra sociedad. Notas las señales sutiles y no tan sutiles que se transmiten en la cultura. Sientes la enorme presión que las niñas tienen de como verse y como deben de comportarse de cierta manera.
Esos mismos estereotipos me afectaban en mi propia consciencia cuando era joven. Creciendo sin un padre, pasé mucho tiempo tratando de entender quién era yo, como me percibía el mundo, y que tipo de hombre quería ser. Es fácil absorber todos los mensajes de la sociedad sobre la masculinidad y creerse que hay una forma correcta e incorrecta de cómo ser un hombre. Pero al crecer, me di cuenta que mis ideas de ser un hombre rudo o un hombre cool no eran yo. Eran manifestaciones de mi juventud y la inseguridad. La vida fue más fácil cuando simplemente empecé a ser yo.
Así que debemos romper estas limitaciones. Necesitamos continuar cambiando la actitud de criar a nuestras niñas a ser recatadas y a nuestros niños a ser asertivos, que crítica a nuestras hijas por expresarse y a nuestros hijos por derramar una lágrima. Necesitamos continuar cambiando la actitud que castiga a las mujeres por su sexualidad y premia a los hombres por la de ellos.
Debemos continuar cambiando la actitud que permite la rutina del acoso a las mujeres, sea que estén caminando por la calle o atreviéndose a ir en línea. Necesitamos continuar cambiando la actitud que enseña a los hombres a sentirse amenazados por la presencia y el éxito de las mujeres.
Necesitamos cambiar la actitud que felicita a un padre por cambiar un pañal, estigmatiza un padre de tiempo completo, y penaliza a las madres que trabajan. Necesitamos cambiar la actitud que valora la confianza, competitividad y la ambición en el ámbito de trabajo, a menos que seas una mujer. Si es así entonces eres mandona y de repente esas cualidades que pensabas necesarias para el éxito te mantienen atrás.
Necesitamos cambiar la cultura que brilla una luz imperdonable a las mujeres y niñas de color. Michelle ha hablado de esto. Aún luego de lograr éxitos por su propia fuerza, aún tiene dudas, tiene que preocuparse de verse o actuar de cierta manera. Si es muy asertiva o muy molesta.
Como padre, ayudar a criar a tus hijos arriba de estas restricciones es un proceso de aprendizaje constante. Michelle y yo hemos criado a nuestras hijas a hablar cuando noten un doble estándar, o cuando se sientan juzgadas en base a su género o raza, o cuando noten que le pasa a otra persona. Es importante para ellas ver guías en un mundo que suben los niveles más altos en cualquier campo que decidan. Y sí, es importante que su papá sea feminista, porque ahora ellas esperarán eso de todos los hombres. Es absolutamente la responsabilidad por igual de los hombres de luchar contra el sexismo. Y como esposos y compañeros y novios, necesitamos trabajar más duros y ser deliberados en crear relaciones verdaderamente equitativas.
Las buenas noticias es que en todas partes del mundo que voy veo personas luchando en contra de las asunciones retrogradas de roles de género. Desde jóvenes que se han unido a nuestra campaña It’s on us to end campus sexual assault, a las jóvenes que se convirtieron en las primeras Rangers del ejercito de nuestra nación, esta generación se rehúsa a ser atados a viejas formas de pensamiento. Y nos ayudan a entender que forzar a una persona a adherirse a nociones rigidas fuera de fecha no es bueno para nadie: ni hombres, ni mujeres, ni gay, ni straight, ni transgenero y nadie. Los estereotipos limitan nuestra habilidad a simplemente ser nosotros mismos.
Este otoño entramos en una elección histórica. Doscientos cuarenta años luego de la fundación de nuestra nación, y casi un siglo después que las mujeres tuvieron el derecho al voto, por primera vez, una mujer es la candidata presidencial de partido. No importa tus opiniones políticas, este es un momento histórico para Estados Unidos. Y sólo otro ejemplo de que tan lejos las mujeres han llegado en la larga travesía por la equidad.
Quiero que nuestras hijas e hijos vean que esto también es su herencia. Quiero que sepan que nunca ha sido solo sobre los Benjamins, es también sobre los Tubmans. Y quiero ayudarlos a hacer su parte en asegurar que Estados Unidos sea un lugar donde cada niño pueda hacer su vida como quiera.
De eso se trata el feminismo del siglo XXI: la idea que cuando todos tengamos equidad, todos seremos libres.
La Grasa - Parte 1

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Este no es el New-Normal

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